Yo creo que él no se imagina cuantas veces lo mire por el rabillo del ojo. Cuantas noches me dormí esperando que despertara solo para charlar un rato más. Las incontables horas que pasé esperando su llegada, a veces parecía eterno... Las veces que mentí por ir a sus brazos. Y el momento preciso en que supe que lo amaba como también el miedo que me invadió al confesarlo.La inseguridad que sentí cuando pensé que se iría para siempre a miles de km. La felicidad que tuve cuando volvió. Las ganas de vivir que me brinda cada día, yo creo que él no sabe cuánto amor me transmite, cuánta felicidad me otorga. Incluso cuando los días son malos; su sonrisa, sus ojitos brillando me hacen querer despertarme cada mañana.
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